días atormentados de rayos y truenos,
días asustados de fuertes aguaceros.
Hay días agobiantes de niebla espesa,
días inacabables de cielo blanco e insípido.
Pero si subes un poco más alto,
si sobrepasas las nubes,
compruebas que siempre,
allá arriba,
brilla el sol con una fuerza imperturbable.